con muchísima atención.
A Herzl se le pidió que presentara un informe por escrito. Luego pidió permiso para que Leopold J. Greenberg fuera a Egipto y se entrevistara con lord Cromer. Lord Lansdowne dijo que organizaría dicho encuentro.
Greenberg analizó el asunto con lord Cromer en El Cairo. Lord Cromer y el primer ministro egipcio plantearon objeciones basándose en que un intento de economía judía, llevado a cabo en 1891-2 en la región de la antigua Madián, había sido un fracaso lamentable. Había habido complicaciones políticas y disputas fronterizas con Turquía.
El 18 de diciembre de 1902, Herzl recibió una respuesta definitiva escrita en nombre de lord Lansdowne por sir T.H. Sanderson, subsecretario permanente. Lord Lansdowne había tenido noticias de lord Cromer, quien era partidario de enviar una pequeña comisión a la península del Sinaí para informar sobre las condiciones y perspectivas; pero lord Cromer temía que no debieran albergarse esperanzas optimistas de éxito, aunque si el informe de la Comisión resultaba favorable, el Gobierno egipcio ofrecería sin duda condiciones liberales para la colonización judía.
Por otra parte, sin embargo, los sionistas debían comprender que se esperaba de ellos que costearan un cuerpo de defensa y que garantizaran la administración. En opinión de lord Cromer, la cuestión más importante era la de los derechos que Herzl esperaba para el asentamiento proyectado. Escribió:
"En su carta del 12 del mes pasado observa que usted llegará a ser grande y prometedor mediante la concesión de este derecho de colonización. Su carta no aclara qué se debe entender por estas palabras, y qué clase de derechos esperarán los colonos."