# UNA BIOGRAFÍA basada en la obra de Alex Bein
Theodor Herzl nació el miércoles 2 de mayo de 1860 en la ciudad de Budapest.
Casi al lado de la casa de su padre estaba el templo liberal-reformista.
A esta casa de oración el pequeño iba regularmente con su padre los sábados y días festivos. En casa también se observaban los elementos esenciales del ritual. Una ceremonia que Theodor aprendió en la infancia permaneció con él; antes de cada acontecimiento y decisión importante, buscaba la bendición de sus padres.
Aun más fuerte que estas impresiones, sin embargo, fue la influencia de su madre. Su educación había sido alemana de pe a pa; no pasaba un día sin que se sumergiera en la literatura alemana, especialmente en los clásicos.
El mundo judío, que no le era ajeno, no encontró expresión a través de ella; todos sus esfuerzos conscientes estaban dirigidos a implantar la herencia cultural alemana en sus hijos. De aún mayor significado fue su actitud comprensiva hacia el orgullo que se manifestó tempranamente en su hijo, y su habilidad para transmitirle su sentido de la forma, del porte, del tacto y de la gracia sencilla.
A la edad de unos doce años leyó en un libro alemán sobre el Rey-Mesías a quien muchos judíos todavía esperaban y que vendría cabalgando, como el más pobre de los pobres, sobre un asno. La historia del Éxodo y la leyenda de la liberación por el Rey-Mesías se fundieron en la mente del muchacho, inspirándole el tema de un cuento maravilloso que en vano intentó plasmar en forma literaria.