podrán prestar una valiosa ayuda en este sentido, pues harán por los colonos de la Compañía lo que antes hicieron por los judíos que partían. Las formas de dicha cooperación se encontrarán fácilmente.
Hasta las ropas nuevas de los pobres colonos tendrán un significado simbólico. «Ahora estáis empezando una nueva vida». La Sociedad de los Judíos cuidará de que, mucho antes de la partida y también durante el viaje, se fomente un espíritu serio a la par que festivo mediante oraciones, conferencias populares, instrucción sobre el propósito de la expedición, instrucciones sobre cuestiones de higiene para sus nuevos lugares de residencia y orientación en lo que respecta a su futuro trabajo. Pues la Tierra Prometida es la tierra del trabajo. A su llegada, los emigrantes serán recibidos por nuestros altos funcionarios con la debida solemnidad, pero sin regocijo insensato, pues la Tierra Prometida aún no habrá sido