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nydus/The Pursuit of GodPublic
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IX. Mansedumbre y descanso

Mansedumbre y Reposo

Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Una descripción bastante exacta de la raza humana podría proporcionársele a alguien que no la conozca tomando las Bienaventuranzas, dándoles la vuelta y diciendo: «He aquí vuestra raza humana». Pues el exacto opuesto de las virtudes de las Bienaventuranzas son precisamente las cualidades que distinguen la vida y la conducta humanas.

En el mundo de los hombres no encontramos nada que se aproxime a las virtudes de las que Jesús habló en las palabras iniciales del famoso Sermón del Monte.

  • En lugar de pobreza de espíritu encontramos la clase de orgullo más intolerante;
  • en lugar de dolientes encontramos buscadores de placeres;
  • en lugar de mansedumbre, arrogancia;
  • en lugar de hambre de justicia oímos a los hombres decir: «Soy rico y me he enriquecido y de nada tengo necesidad»;
  • en lugar de misericordia encontramos crueldad;
  • en lugar de pureza de corazón, imaginaciones corruptas;
  • en lugar depacificadores encontramos hombres pendencieros y resentidos;
  • en lugar de regocijarnos en el maltrato los encontramos respondiendo con cada arma a su disposición.
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