Mansedumbre y Reposo
Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Una descripción bastante exacta de la raza humana podría proporcionársele a alguien que no la conozca tomando las Bienaventuranzas, dándoles la vuelta y diciendo: «He aquí vuestra raza humana». Pues el exacto opuesto de las virtudes de las Bienaventuranzas son precisamente las cualidades que distinguen la vida y la conducta humanas.
En el mundo de los hombres no encontramos nada que se aproxime a las virtudes de las que Jesús habló en las palabras iniciales del famoso Sermón del Monte.
- En lugar de pobreza de espíritu encontramos la clase de orgullo más intolerante;
- en lugar de dolientes encontramos buscadores de placeres;
- en lugar de mansedumbre, arrogancia;
- en lugar de hambre de justicia oímos a los hombres decir: «Soy rico y me he enriquecido y de nada tengo necesidad»;
- en lugar de misericordia encontramos crueldad;
- en lugar de pureza de corazón, imaginaciones corruptas;
- en lugar depacificadores encontramos hombres pendencieros y resentidos;
- en lugar de regocijarnos en el maltrato los encontramos respondiendo con cada arma a su disposición.