Este lapicero y papel y este libro no son más que los medios por los cuales llego a mis semejantes y raciocino con ellos. No son más que mis herramientas para transmitir mi pensamiento. Estoy raciocinando con usted, no con este papel y esta tinta.
Mi mano es la herramienta natural con la que laboro. Puedo trabajar en el jardín y plantar la semilla y destruir las malas hierbas tan solo con mi mano, y no hay duda de que yo hago el trabajo. Tomo un pequeño desmalezador en mi mano y aumento enormemente mi eficiencia. Tomo una azada y llego más lejos y aumento enormemente mi eficiencia. Yo soy el agente eficiente. No hay poder en el desmalezador ni en la azada. Tomo mi arado, como mi herramienta, y rompo la tierra y la preparo para mi cosecha. Tomo la cosechadora compleja y la recojo en mi granero. En cada parte de ese proceso, la herramienta no es más que la extensión de mi energía más allá de mi cuerpo. No hay ningún