# PARÁBOLAS DE LOS TALENTOS Y LAS MINAS.
Nuestro Señor menciona la usura por su nombre únicamente en las parábolas de los talentos y de las minas (Mt. 25:14-30; Lc. 19:12-27). La usura se menciona en estos pasajes de manera incidental para responder a las excusas de los siervos inútiles, pero en ambos como el acto injusto y opresivo de un hombre duro y deshonesto. Estas referencias a la usura están en total armonía con las expresiones de David y Salomón, y de Jeremías y Ezequiel.
Estos sirvientes en las parábolas eran esclavos, que debían su servicio a su amo y de quienes este era responsable.
La lección en ambas parábolas es la necesidad de la fidelidad. Los siervos fieles son recompensados y los infieles castigados en ambas.
Sin embargo, hay una lección especial en cada una.
La parábola de los talentos muestra que se dará una recompensa igual a todos los que sean igualmente fieles, aunque los medios y las oportunidades concedidos a uno puedan superar con creces los otorgados a otro.
- A uno se le dieron cinco talentos y a otro tan solo dos;
- uno ganó cinco y el otro dos, sin embargo, ambos igualmente fieles, son invitados a entrar en el gozo de su señor.
El siervo infiel trae su talento con una excusa, que es una acusación contra el carácter de su amo: