(d) No es posible garantizar una perfecta igualdad de condiciones. Si toda la riqueza se distribuyera equitativamente hoy, mañana comenzarían a aparecer diferencias. Esto les ha parecido desalentador a algunos, los cuales abandonan toda esperanza de corregir el mal. Deben mirar más hondo y promover el remedio natural y ordenado por Dios.
La fuerza natural para la conservación del nivel del océano es la gravedad. Pero la superficie rara vez es lisa. Los vientos la azotan con furia y amontonan sus olas, pero la gravedad, al tirar de cada gota de agua, tiende a devolverla a su lugar y a alisar la superficie de nuevo. El viento no puede construir permanentemente una montaña de agua en el océano.
El consumo y la ruina de la riqueza tienden sin cesar a igualar las condiciones de los hombres. En la frenética carrera por la supremacía y el lucro, como un torbellino en los asuntos humanos, con sus diversos dones, gustos y planes,