propiamente que está sumergida, y solo un volumen igual de agua es desplazado». De ahí que, según Hecla, un sólido cuyo peso fuera igual al de un volumen igual de agua no flotaría hasta que la totalidad del mismo estuviera por debajo del «nivel original» del agua; pero, en realidad, flotaría tan pronto como estuviera totalmente bajo el agua. Urraca dice que la falacia es «la suposición de que un cuerpo puede desplazar a otro de un lugar donde no está», y que la afirmación de Lardner es incorrecta, excepto cuando el recipiente que lo contiene «estaba originalmente lleno hasta el borde». Pero la cuestión de la flotación depende del estado actual de las cosas, no de la historia pasada. El viejo rey Coel adopta el mismo punto de vista que Hecla. Tympanum y Vindex suponen que «desplazado» significa «elevado por encima de su nivel original», y se limitan a explicar cómo llega a suceder que el agua así elevada sea menor en volumen que la porción sumergida del balde, metiéndose así —o más bien poniéndose a flote— en el mismo barco que Hecla.
Lamento que no haya una lista de méritos que publicar para este Problema.
§ 2. El ensayo de Balbus.
Problema.—Balbo afirma que si se sumerge cierto sólido en un determinado recipiente con agua, el agua ascenderá a lo largo de una serie de distancias: dos pulgadas, una pulgada, media pulgada, etc., serie que no tiene fin. Concluye que el agua subirá sin límite. ¿Es esto verdad?
Solución.—No. Esta serie nunca puede alcanzar las 4 pulgadas, ya que, por muchos términos que tomemos, siempre nos faltarán para las 4 pulgadas una cantidad igual al último término tomado.
Se han recibido tres respuestas, pero solo dos me parecen dignas de honor.