judíos apóstatas. He estado en la llamada Casa del Pueblo, en el número 7 este de la calle 15, en Nueva York, que también se hace llamar Escuela Rand de Ciencia Social, y la he visitado al menos unas seis veces durante las últimas once semanas más o menos, comprando su literatura, y parte del material más sedicioso que jamás haya encontrado contra nuestro propio Gobierno, y 19 de cada 20 personas que he visto allí han sido judíos”.
En la misma página, refiriéndose a un panfleto escrito por cierto Albert Rhys Williams, el Dr. Simons afirma:
“He analizado ciertas preguntas y respuestas, especialmente en lo que respecta a este párrafo sobre la religión, y no me cabe la menor duda de que el elemento predominante en este movimiento bolchevique en América es, por decirlo de algún modo, el yidis del Lower East Side.”
En la página 116, el testigo declara además:
“Me impresionó mucho esto, senador, que poco después de la gran revolución del invierno de 1917 había decenas de judíos de pie en los bancos y cajones de jabón, y qué sé yo, hablando hasta que les salía espuma por la boca, y a menudo le comentaba a mi hermana: «Bueno, a fin de cuentas, ¿a dónde vamos a parar? Todo esto parece tan idish».
Hasta entonces teníamos muy pocos judíos, porque había, como sabrá, una restricción contra la presencia de judíos en Petrogrado; pero después de la revolución acudieron en masa, y la mayoría de los agitadores resultaron ser judíos. No quiero ser injusto con ellos, pero por lo general reconozco a un judíos cuando veo uno”.
En una parte posterior de su testimonio, dice:
“Tuve ocasión de hablar con personas que trabajaban y personas que no eran burguesas, entrevisté a cientos y les pregunté: ‘Bueno, ¿qué opinan