El 21 de septiembre de 1917, uno de los principales líderes espartaquistas alemanes, un judío llamado Fürstenberg, escribió una carta a un bolchevique llamado Rafael Scholan, quien más tarde se convirtió en uno de los comisarios bolcheviques en la Rusia soviética, del siguiente modo:
Estocolmo, 21 de septiembre de 1917.
“To Mr. Raphael Scholan,
Haparanda.
Estimado camarada:
La casa bancaria M. Warburg abrió una cuenta para la empresa del camarade Trotzky, tras recibir un telegrama del presidente del «Sindicato del Rin-Westfalia».
Un abogado, probablemente el Sr. Kestroff, consiguió municiones y organizó el transporte de las mismas, junto con el del dinero, a Lulea y Vardo, figurando la empresa Essen & Son, Lulea, como consignataria y las personas de confianza a quienes debe entregarse la suma exigida por el camarade Trotzky.
¡Saludos fraternales!
(fdo.) Fürstenberg.”
Los rumores de que financieros judíos internacionales han estado apoyando a los bolcheviques en Rusia son persistentes.
¿Quiénes son los financieros internacionales? Tal vez la respuesta se encuentre en el siguiente cablegrama de la Agencia Wolff sobre la situación alemana en 1919, publicado por La Vieille France en el número del 13 de febrero de 1919: