relaciones entre el pueblo y el gobierno, y agotar así a todo el mundo con la discordia, la hostilidad, la lucha, el odio y aun el martirio, el hambre, la inoculación de enfermedades y la miseria, de tal manera que los goyim no vean otra salida que una apelación a nuestro dinero y a nuestro imperio absoluto.
Si, sin embargo, damos un respiro al pueblo, el momento anhelado probablemente nunca llegará.
Protocolo número XI
El Consejo de Estado tenderá a acentuar el poder del gobernante; en calidad de órgano legislativo ostensible, actuará como un comité para la redacción de leyes y estatutos en nombre del gobernante.
Este es el programa de la nueva constitución que estamos preparando. Haremos las leyes y controlaremos los tribunales de la siguiente manera:
- Mediante