“Ahora bien, pueden ver que todas sus prácticas apuntaban a invitar a la gente a cometer actos de esa índole mostrando un odio intenso —desearía poder pensar en otra palabra, es más que odio—, aversión, contra personas que consideraban un poco más elevadas.
Ahora bien, recuerden, tal como señalé en primer lugar, este odio se dirige contra muchos de estos habitantes de las ciudades y contra gente como los campesinos que tenían tierra, que pertenecían al proletariado. Pero debido a que no estaban de acuerdo, los llaman burguesía.
Pueden ver que están combatiendo a sectores de la misma clase para la cual dicen estar tratando de establecer una dictadura. No están tratando de poner al proletariado en el poder, sino a los elementos más desmoralizados de esa clase, lo cual representa, caballeros, un porcentaje muy pequeño.
“Ahora bien, este odio de clases es un asunto que debemos considerar, creo yo, con muchísimo interés y con muchísima seriedad, porque es la base de su movimiento internacional”.22
( e ) **Autocracia en el gobierno**
Los Protocolos exigen una autocracia mundial y afirman que el liberalismo en el gobierno es una fuente de debilidad que los judíos deben fomentar únicamente con el objetivo temporal de destruir los estados cristianos, con el propósito final de establecer un despotismo judío sobre todo el mundo.
“Solo un autócrata puede delinear planes grandiosos y claros que asignen de manera ordenada todas las partes del mecanismo de la maquinaria gubernamental”.
Por otro lado, los Protocolos establecen lo siguiente: