Kameneff, Stekloff, Sverdloff, Uritsky, Joffe, Rakovsky, Radek, Menjinsky, Larin, Bronski, Zaalkind, Volodarsky, Petroff, Litvinoff, Smirdovitch y Vovrovsky son todos de raza judía, mientras que entre los funcionarios menores de los sóviets su número es legión. De todos los líderes bolcheviques, Petrovsky, comisario del Interior y antiguo miembro de la Duma, es prácticamente el único que de algún modo podría ser descrito como un trabajador. El resto son todos intelectuales de origen burgués o asalariado burgués”.
En el número de «ASIA» de febrero-marzo de 1920, hay un artículo titulado «Dentro de la Rusia Soviética». El autor de dicho artículo, el Sr. V. Anichkoff, es un conocido científico ruso. Entre otras cosas, afirma lo siguiente:
“En todas las instituciones bolcheviques los jefes son judíos. El comisario adjunto de Educación Elemental, Grunberg, apenas puede hablar ruso. Los judíos tienen éxito en todo y consiguen sus propósitos. Saben mandar y obtener una sumisión completa. Pero son orgullosos y despectivos con todo el mundo, lo cual excita fuertemente al pueblo en su contra.
El antisemitismo en un grado intenso se ha propagado en todas las clases del pueblo. El pueblo se inclina a ver en los judíos a los culpables de todas sus desdichas. Consideran el bolchevismo como un asunto judío, y el antisemitismo está muy extendido en el Ejército Rojo.
Los soldados rojos expresan abierta y rotundamente su odio hacia los judíos. Un soldado rojo relató ante mí que había sido licenciado, y que en todos los hospitales y etapas de tránsito los médicos, sus ayudantes y los enfermeros eran judíos; que un médico judío le arrancó la cruz a uno de sus camaradas y dijo: «Eso ya no se necesita, se acabó», pero que él no dejó que el médico le hiciera lo mismo a él.
En el tiempo presente hay un gran fervor religioso nacional entre los judíos. Creen que se acerca el tiempo prometido del gobierno de los