Los errores cometidos por los goyim durante su administración serán pintados por nosotros con los colores más vívidos. Causaremos tal repugnancia hacia la administración de los goyim que las masas preferirán la paz de la servidumbre a los derechos de la tan ensalzada libertad que tan cruelmente las ha torturado y les ha drenado la fuente misma de la existencia humana, y por la cual fueron explotadas por una masa de aventureros que ignoraban lo que hacían. > Los inútiles cambios de gobierno, a los que nosotros mismos incitamos a los goyim cuando estábamos socavando su aparato gubernamental, se volverán tan molestos para el pueblo para entonces, que preferirán soportar cualquier cosa de nuestra parte antes que arriesgarse a una repetición de las agitaciones y privaciones anteriores. Haremos hincapié, además, en los errores históricos cometidos por los gobiernos goyim, los cuales hicieron sufrir a la humanidad durante muchos siglos por la falta de comprensión de todos los asuntos referentes a su verdadero bienestar, y debido a su búsqueda de planes fantásticos de bienestar social. Los goyim no advirtieron que tales planes, en lugar de mejorar las relaciones mutuas, que son la base de la existencia humana, solo las han empeorado.
Toda la fuerza de nuestros principios y medidas radicará en el hecho de que nosotros los presentamos e interpretamos como un contraste radical con el orden social decrépito de tiempos pasados.
Nuestros filósofos discutirán todas las deficiencias de la religión goy, pero nadie discutirá jamás nuestra religión a la luz de su verdadero aspecto, y nadie la comprenderá a fondo jamás, excepto nuestra propia gente, que jamás se atreverá a revelar sus secretos.
En los países llamados avanzados hemos creado una literatura insana, sucia y repugnante. Durante poco tiempo después de nuestra llegada al