Las recepciones por motivos de protocolo, que hacen perder el valioso tiempo del soberano, serán abolidas, porque el gobernante necesita tiempo para el control y la reflexión. Entonces su poder no se dilapidará en las personas que rodean el trono por causa de las apariencias y el esplendor, y que solo tienen en mente su propio interés y no el público.
Las crisis económicas fueron creadas por nosotros para los gentiles únicamente mediante la retirada de dinero de la circulación. Enormes cantidades de capital se mantuvieron inactivas y fueron arrebatadas a las naciones, las cuales se vieron así obligadas a recurrir a nosotros en busca de préstamos.
El pago de intereses de estos préstamos gravó las finanzas del Estado y convirtió a los estados en subalternos del capital. La concentración de la industria, al haber sacado la producción de las manos del artesano y haberla puesto en las de los capitalistas, chupó todo el poder al pueblo y también al Estado.
La actual emisión de dinero generalmente no coincide con la necesidad per cápita, y por consiguiente no puede satisfacer todas las necesidades de las clases trabajadoras. La emisión de moneda debe corresponderse con el aumento de la población, y los niños deben ser considerados como consumidores desde el día de su nacimiento. La revisión de la emisión de moneda es un problema esencial para todo el mundo.
Sabéis que la moneda de oro fue perjudicial para los gobiernos que la aceptaron, ya que no podía satisfacer las necesidades de dinero, puesto que retiramos de la circulación todo el oro posible.
Debemos emitir una moneda basada en el valor de la fuerza de trabajo, ya sea de papel o de madera. Emitiremos dinero en proporción a las demandas normales de cada súbdito, añadiendo una cierta cantidad en cada nacimiento y disminuyéndola con cada muerte.