calificada de sabotaje contra los sóviets y todo acto de sabotaje está prohibido bajo pena de muerte. El Decreto Suplementario N.º 27 trata específicamente sobre la incitación a la huelga. Las personas que violan dicho decreto son llevadas ante las Comisiones Extraordinarias para Combatir la Contrarrevolución.
Esta situación recuerda de manera sorprendente un pasaje de los Protocolos en el que se afirma:
“La civilización no puede existir sin el despotismo absoluto, pues el gobierno no lo llevan a cabo las masas, sino su líder, sea quien fuere”.
¿Es Trotsky este líder?
Inmediatamente antes de su partida de los Estados Unidos con rumbo a Rusia para unirse a sus hermanos que participaban en la destrucción del Estado ruso, Trotsky hizo la siguiente jactancia:
“Me presento como el internacionalista más grande del mundo. Gobernaré Rusia.”
Entonces hizo este llamamiento al público:
«¡Sigamos con nuestra guerra civil mundial! ¡Sigamos con la revolución mundial!
¡Abajo los gobiernos!»
Desafortunadamente, la sabia medida adoptada por el Gobierno británico de arrestar a Trotski en Halifax cuando se dirigía a Rusia fue revocada, y el teniente coronel J. B. Maclean, propietario de Maclean’s Magazine, publicada en Toronto, en un artículo titulado «¿Por qué dejamos ir a Trotski?», impreso en el número de junio de 1919 (vol. XXXII,