Protocolo N.º I
Dejemos a un lado la fraseología y discutamos el significado interno de cada pensamiento; mediante comparaciones y deducciones iluminemos la situación. De este modo describiré nuestro sistema, tanto desde nuestro propio punto de vista como desde el de los goyim.
Debe recordarse que las personas con instintos bajos son más numerosas que aquellas con instintos nobles; por lo tanto, los mejores resultados en la gobernanza se logran mediante la violencia y la intimidación y no a través de la discusión académica. Todo hombre busca el poder; todos desearían convertirse en dictadores si les fuera posible; y verdaderamente raros son aquellos que no sacrificarían el bien común con el fin de obtener ventajas personales.
¿Qué ha refrenado a las bestias salvajes que llamamos hombres?
¿Qué los ha influenciado hasta ahora?
En los primeros estadios de la vida social se someteron a la fuerza bruta y ciega; después, a la Ley, que es la misma fuerza pero disfrazada.
Duzco de esto que, según las leyes de la naturaleza, el derecho reside en el poder.
La libertad política no es un hecho, sino una idea. Uno debe saber cómo emplear esta idea cuando sea necesario atraer fuerzas populares hacia el propio partido mediante la seducción mental, si planea aplastar al partido en el poder. La tarea se facilita si el oponente mismo ha contradicho la idea de la libertad, el llamado liberalismo, y por causa de dicha idea cede su poder. Es precisamente aquí donde se hace evidente el triunfo de nuestra teoría: las riendas del poder abandonadas son, según las leyes de la naturaleza,