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Discursos de Rafael Hitlodeo, sobre el mejor estado de una república

Pero esta mala costumbre, tan común entre vosotros, de mantener a muchos criados, no es exclusiva de esta nación. En Francia hay todavía una clase de gente más pestilente, pues todo el país está lleno de soldados que se siguen manteniendo en tiempos de paz (si es que a tal estado de una nación se le puede llamar paz); y a estos se les paga por la misma razón que tú aduces en favor de esos ociosos servidores de los nobles, siendo esta la máxima de esos falsos estadistas: que es necesario para la seguridad pública tener siempre preparado un buen cuerpo de soldados veteranos. Piensan que no se puede confiar en los reclutas novatos, y a veces buscan ocasiones para hacer la guerra con el fin de adiestrar a sus soldados en el arte de degollar, o, como observaba Salustio, «para mantener sus manos en uso, de modo que no se emboten por una interrupción demasiado prolongada». Pero Francia ha aprendido a su costa cuán peligroso es alimentar a tales bestias. La suerte de los romanos, cartagineses y sirios, y de tantas otras naciones y ciudades que fueron derribadas y arruinadas por completo por esos ejércitos permanentes, debería hacer más prudentes a los demás; y la insensatez de esta máxima de los franceses se pone de manifiesto incluso en esto: que sus soldados entrenados descubren a menudo que vuestros hombres inexpertos pueden más que ellos, de lo cual no hablaré mucho, no sea que penséis que adulo a los ingleses. La experiencia de cada día demuestra que los artesanos de las ciudades o los campesinos del campo no temen luchar con esos hidalgos ociosos, a menos que estén incapacitados por alguna desgracia física o desmoralizados por la extrema miseria; de modo que no tenéis que temer que esos hombres bien formados y fuertes (pues solo de esos les gusta rodearse a los nobles hasta que los corrompen), que ahora se debilitan con la holganza y se ablandan con su estilo de vida afeminado, fueran menos aptos para la acción si estuvieran bien criados y bien empleados.

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