pasado por la cabeza. Poseen una sagacidad particular, basada en una amplia observación, para juzgar el tiempo meteorológico, gracias a la cual saben cuándo pueden esperar lluvia, viento u otras alteraciones en la atmósfera; pero en cuanto a la filosofía de estas cosas, la causa de la salinidad del mar, de sus flujos y reflujos, y del origen y la naturaleza tanto de los cielos como de la tierra, discuten sobre ellas en parte como lo han hecho nuestros antiguos filósofos, y en parte basándose en alguna nueva hipótesis, en la cual, así como difieren de aquellos, tampoco coinciden en todo entre ellos mismos.
“En cuanto a la filosofía moral, tienen entre ellos las mismas disputas que nosotros aquí. Examinan qué es lo propiamente bueno, tanto para el cuerpo como para la mente, y si alguna cosa exterior puede llamarse verdaderamente buena, o si ese término pertenece únicamente a los dones del alma. Indagan asimismo sobre la naturaleza de la virtud y el placer.
Pero su principal disputa concierne a la felicidad del hombre y en qué consiste: si en una sola cosa o en una gran variedad. Parecen, en verdad, más inclinados hacia aquella opinión que sitúa, si no toda, al menos la mayor parte de la felicidad humana en el placer; y, lo que puede parecer más extraño, se valen de argumentos incluso de la religión, a pesar de su severidad y aspereza, para sostener esa opinión tan indulgente con el placer; pues nunca discuten acerca de la felicidad sin extraer algunos argumentos de los principios de la religión, así como de la razón natural, ya que, sin los primeros, consideran que todas nuestras indagaciones sobre la felicidad han de ser meramente conjecturales e imperfectas.
“These are their religious principles:—That the soul of man is immortal, and that God of His goodness has designed that it should be happy; and that He has, therefore, appointed rewards for good and virtuous actions, and punishments for vice, to be distributed after this life. Though these principles of religion are conveyed down among them by tradition, they think that even reason itself determines a man to believe and