recuerda que aún puede retornar la luz, la cual he retirado por un tiempo como advertencia para ti, y también para gloria mía. Semejante prueba es a menudo más útil que si tuvieses siempre las cosas prósperas según tu propia voluntad.
“Pues los méritos no se han de calcular por esto: que un hombre tenga muchas visiones o consolaciones, o que sea entendido en las Escrituras, o que esté colocado en un alto puesto; sino en que esté cimentado sobre la verdadera humildad y lleno de caridad divina, en que busque siempre pura y rectamente la honra de Dios, en que no haga aprecio de sí mismo, sino que se desprecie sin fingimiento, y aun se regocije en ser despreciado y humillado por otros más que en ser honrado”.