Entonces te alegrarás más de haber guardado silencio que de haber pronunciado un largo discurso. Entonces las obras santas serán mucho más fuertes que muchas bellas palabras. Entonces una vida austera y la penitencia sincera traerán un placer más profundo que todo deleite terrenal. Aprende ahora a sufrir un poco, para que entonces puedas librarte de sufrimientos más pesados. Prueba primero aquí lo que eres capaz de soportar más adelante. * Si ahora eres capaz de tolerar tan poco, ¿cómo podrás soportar los tormentos eternos? * Si ahora un pequeño sufrimiento te hace tan impaciente, ¿qué hará entonces el fuego del infierno? > He aquí que, a ciencia cierta, no puedes tener dos Paraísos: hartarte de deleites aquí en este mundo y reinar
Si aun hasta el día de hoy hubieras vivido siempre en honores y placeres, ¿de qué te aprovecharía todo ello si ahora te viniera la muerte en un instante? Todo es, por tanto, vanidad, excepto amar a Dios y servirle solo a Él. Porque el que ama a Dios con todo su corazón no teme a la muerte, ni al castigo, ni al juicio, ni al infierno, porque el amor perfecto da segura entrada a Dios. Pero el que aún se deleita en el pecado, no es de extrañar que tenga miedo de la muerte y del juicio.