El diagrama mostrará cómo debe resolverse este puzle. Es la única manera dentro de las condiciones establecidas. Empezando por el pudín con acebo en la esquina superior izquierda, tachamos todos los pudines en veintiún trazos rectos, probamos el pudín humeante al final del décimo trazo y terminamos en la segunda ramita de acebo.
Aquí tenemos un ejemplo del recorrido de una torre de ajedrez que no es reentrante, sino entre dos casillas que se encuentran a la mayor distancia posible la una de la otra. Pues si se deseara mover, bajo la condición de visitar cada casilla una sola vez, desde una casilla de una esquina hasta la otra casilla de la esquina en la misma diagonal, la hazaña es imposible.
Hay una buena cantidad de rutas diferentes para pasar de una ramita de acebo a la otra en el menor número posible de movimientos —veintiuno—, pero no las he contado. He registrado catorce de estas, y posiblemente haya más.
Cualquiera de estas serviría para nuestro propósito, excepto por la condición de que el décimo trazo de lápiz deba terminar en el humeante y caliente pudín. Esto se introdujo para evitar una pluralidad de soluciones —llamadas por el creador de problemas de ajedrez "soluciones imprevistas"*.
No tengo conocimiento de más de una solución para este rompecabezas; pero como es posible que no haya registrado todos los recorridos, no puedo hacer una afirmación categórica al respecto en el momento de redactar esto.