El amable Pardoner, que «recién había venido de la corte de Roma», suplicó que lo disculpasen; pero la compañía no se lo permitió.
«Amigos y compañeros de peregrinación —dijo—, a decir verdad, el acertijo que he compuesto es poca cosa, pero es lo mejor que he sido capaz de idear. Culpad mi falta de conocimiento en tales asuntos si no es de vuestro agrado».
Pero su invención fue muy bien recibida. Presentó el plano adjunto y dijo que representaba sesenta y cuatro pueblos por los que tenía que pasar durante algunas de sus peregrinaciones, y que las líneas que los conectaban eran caminos.
Explicó que el rompecabezas consistía en partir del pueblo negro grande y visitar todos los demás pueblos una sola vez, en quince peregrinaciones en línea recta.
- Intenta trazar la ruta en quince líneas rectas con tu lápiz.
- Puedes terminar donde gustes, pero ten en cuenta que la omisión de un pequeño camino en la parte inferior es intencional, ya que al parecer era imposible ir por ahí.