Siendo de naturaleza caballerosa, su pequeño plan consistía en arreglarlo todo para que los hombres cayeran eliminados y dejaran a las damas con el dominio de la situación. Por lo tanto, le dio a la Wife of Bath un número y le indicó que contara alrededor del círculo, en el sentido de las agujas del reloj, y la persona en quien recayera ese número debía salir inmediatamente del corro. El recuento comenzaba entonces de nuevo a partir de la persona siguiente. Pero la dama malinterpretó sus instrucciones, eligió por equivocación el número once y comenzó la cuenta a partir de ella misma. Como se comprobará, esto dio como resultado que todas las mujeres cayeran eliminadas consecutivamente en lugar de los hombres, ya que cada undécima persona retirada del círculo es una dama.
"A decir verdad, no fue culpa mía", dijo el Sompnour al día siguiente a la compañía, "y en esto me parece que hay un enigma. ¿Puede alguno decirme qué número debió haber empleado la buena Esposa, y por cuál peregrino debió haber empezado su recuento para que no fuesen otros que los cinco hombres los eliminados?".
Naturalmente, la cuestión consiste en hallar el número más pequeño que produzca el efecto deseado.