De esto la policía estaba absolutamente segura, pero omitieron estúpidamente hacer un croquis de las distintas rutas antes de que la nieve se hubiera derretido y las hubiera borrado por completo.
El misterio fue presentado a los miembros del Club del Rompecabezas, quienes de inmediato se dieron a la tarea de resolverlo. ¿Era posible descubrir quién había cometido el crimen? ¿Fue el mayordomo? ¿O el guardabosques? ¿O el hombre que entró por B y salió por BB? ¿O el hombre que entró por C y salió por CC?
Se provistos de diagramas —croquis, como el que hemos reproducido, que simplificaban la forma real de Ravensdene Park sin destruir las condiciones necesarias del problema.
Nuestros amigos procedieron entonces a trazar la ruta de cada persona, de acuerdo con las declaraciones categóricas de la policía que ya hemos dado.
Pronto fue evidente que, como ningún camino se cruzaba jamás con otro, algunos de los peatones debían de haberse desorientado considerablemente en la niebla. Pero cuando las huellas quedaron registradas de todas las formas posibles, no tuvieron dificultad en determinar la ruta del asesino; y como la policía sabía por fortuna a quiénes correspondían las pisadas de dicha ruta, se efectuó una detención que condujo a la condena del hombre.
¿Podrán nuestros lectores descubrir si A, B, C o E cometieron el crimen? Solo sigan la ruta de cada una de las cuatro personas, y la clave del misterio se revelará por sí sola.