Ahora el tahúr juega los últimos 4 y anota «veintiocho». Buscas en vano otro 3 con el que ganar, ¡pues todos están boca abajo! Así que te ves obligado o bien a dejar que haga el «treinta y uno» o bien a pasarte tú, perdiendo así la partida.
Ves, pues, que tu método para ganar con certeza fracasa por completo, mediante lo que puede llamarse el "método de agotamiento". Daré la clave del juego, mostrando cómo puedes ganar siempre; pero no diré aquí si debes jugar primero o segundo: tal vez te guste descubrirlo por ti mismo.