(EL IMPERIALISMO, LA GUERRA Y EL COLAPSO DEL CAPITALISMO)
26. Capital financiero.
Hemos visto anteriormente que entre los empresarios hay una lucha continua y encarnizada por los compradores, y que el resultado infalible de esta lucha es la victoria de los grandes empresarios.
De ahí que los capitalistas menores se arruinen, de modo que el capital y la producción en su conjunto se acumulan en manos de los grandes capitalistas (la concentración y centralización del capital).
A principios de los años ochenta del siglo XIX, la centralización del capital ya estaba muy avanzada.
En lugar de los propietarios individuales de las empresas, aparecieron ahora gran cantidad de sociedades anónimas y asociaciones cooperativas; pero debe señalarse cuidadosamente que estas "cooperativas" eran compañías de accionistas capitalistas. ¿Cuál fue el significado de este desarrollo? ¿Por qué surgieron las sociedades anónimas? Es fácil responder a la pregunta. Había llegado el momento en que cada nueva empresa requería el control de una cantidad considerable de capital. Si se fundaba una empresa escasamente dotada de capital, sus posibilidades de supervivencia eran escasas; por todas partes estaba rodeada por sus competidores más vigorosos, por empresas que producían a mayor escala.