Gracias a la existencia de este aparato, la labor de agitación e ilustración en nuestro ejército no se lleva a cabo de manera fortuita, sino que tiene un carácter sistematizado. El periódico, la palabra hablada en las reuniones y la instrucción escolar están garantizados para cada soldado del Ejército Rojo.
Desgraciadamente, sin embargo, las organizaciones arriba descritas no han escapado a la suerte común de todas las organizaciones del Poder Soviético.
Han sucumbido a la burocracia; han tendido hacia un distanciamiento de las masas, por un lado, y del partido, por el otro; y en la práctica a menudo se han mostrado como refugios seguros para holgazanes e incapaces pertenecientes a la burocracia de los comisariados de guerra del partido.
Una campaña enérgica contra tales abusos parecería ser de una importancia mucho más urgente para el Partido Comunista que la campaña contra la burocracia y la negligencia en el mecanismo soviético general, pues del éxito de la primera depende en cierto sentido, por así decirlo, nuestra pronta victoria en la guerra civil.
66. Estructura del Ejército Rojo.
En nuestro sistema de instrucción militar universal, la vida de cuartel debe reducirse al mínimo, de modo que, en última instancia, los cuarteles rojos puedan desaparecer por completo. La estructura del Ejército Rojo debe aproximarse gradualmente a la estructura de las unidades productivas de los trabajadores, con lo cual se superará el carácter artificial de la unificación militar. Podemos expresar el asunto con mayor claridad diciendo que el típico ejército permanente de los tiempos zaristas, el ejército permanente en el