energía y perseverancia. La multitud crédula es sumamente sensible a cualquier cosa que hiera sus sentimientos. Imponer el ateísmo a las masas, y junto con ello interferir por la fuerza en las prácticas religiosas y burlarse de los objetos de veneración popular, no ayudaría sino que obstaculizaría la campaña contra la religión. Si la iglesia fuera perseguida, se ganaría la simpatía de las masas, pues la persecución les recordaría los días casi olvidados en que existía una asociación entre la religión y la defensa de la libertad nacional; fortalecería el movimiento antisemita; y en general movilizaría todos los vestigios de una ideología que ya está empezando a extinguirse.
Proponemos añadir unas cuantas cifras para mostrar cómo el régimen zarista entregaba el dinero del pueblo a la Iglesia; cómo esta era sostenedora directamente por la gente común, que vaciaba sus escasos bolsillos con este fin, y cómo la riqueza se acumulaba en manos de los servidores de Cristo.
A través de los sínodos y de otras maneras, el gobierno zarista proporcionaba anualmente a la iglesia una cantidad media de 50.000.000 de rublos (en una época en que el rublo valía cien veces más que hoy). Los sínodos tenían 70.000.000 de rublos en sus cuentas bancarias. Las iglesias y los monasterios poseían vastas extensiones de tierra. En el año 1905, las iglesias poseían 1.872.000 desiatinas, y los monasterios poseían 740.000 desiatinas. Seis de los monasterios más grandes poseían 182.000 desiatinas. El monasterio de Solovetsk poseía 66.000 desiatinas; el de Sarov, 26.000; el de Aleksándro-Névski, 25.000; y así sucesivamente. En 1903, las iglesias y monasterios de Petrogrado poseían 266 propiedades rentables en forma de casas, tiendas, solares, etc. En Moscú, poseían 1.054 casas que generaban rentas, sin mencionar 32 hoteles. En Kiev, las iglesias poseían 114 casas. He aquí los estipendios de los metropolitas y