Cuando Juan compró el pan y Jorge compró las botas, el resultado fue que Jorge había estado trabajando para Juan y Juan había estado trabajando para Jorge, aunque el hecho no era inmediatamente obvio. El tumulto del mercado oculta a la gente que, en realidad, trabajan los unos para los otros y no pueden vivir los unos sin los otros. En una economía mercantil, la gente trabaja los unos para los otros, pero lo hace de manera desorganizada e independiente entre sí, sin saber cuán necesarios son los unos para los otros. En consecuencia, en la producción de mercancías, los individuos se encuentran en relaciones definidas los unos con los otros, y de lo que aquí nos ocupamos es de estas relaciones mutuas.
Del mismo modo, cuando hablamos de «la monopolización de los medios de producción» o del «trabajo asalariado», en realidad estamos hablando de las relaciones entre los individuos.
¿Qué significa, de hecho, «monopolización»? Significa que las personas trabajan bajo tales condiciones que quienes laboran lo hacen con medios de producción pertenecientes a otros; significa que los trabajadores están subordinados a los propietarios de estos medios de producción, es decir, a los capitalistas.
En una palabra, aquí también nos ocupa la cuestión: ¿cuáles son las relaciones mutuas entre los individuos cuando producen bienes?
Las relaciones mutuas entre los individuos durante el proceso de producción se denominan relaciones de producción.
Es fácil ver que las relaciones de producción no han sido siempre las mismas. Hace muchísimo tiempo, cuando la gente vivía en pequeñas comunidades, trabajaban juntas de manera fraternal (cazando, pescando, recolectando frutos y raíces), y se repartían todo entre sí. Aquí tenemos un tipo de relaciones de producción.