Podemos comprender mejor nuestro entorno natural cuando nos ponemos a trabajar en la naturaleza en nuestros intentos por modificarla. Esta unificación de la instrucción con el trabajo ya ha comenzado en las escuelas burguesas más progresistas. Sin embargo, es imposible llevarla a cabo a fondo en el sistema burgués, en el que se cultivan deliberadamente elementos parásitos y en el que el trabajo físico está separado del trabajo mental por un abismo infranqueable.
El trabajo es necesario, no solo para el sano desarrollo físico de los niños, sino también para el debido desarrollo de todas sus facultades. La experiencia demuestra que el tiempo que pasan en la escuela dedicados al trabajo práctico, lejos de retardar su progreso en todo tipo de conocimiento teórico, contribuye en gran medida a su avance en el terreno teórico.
Finally, for communist society, the labour school is absolutely indispensahle.
Every citizen in such a society must be acquainted with the elements, at least, of all crafts. In communist society there will be no close corporations, no stereotyped guilds, no petrified specialist groups. The most brilliant man of science must also be skilled in manual labour.
To the pupil who is about to leave the unified labour school, communist society says:
“You may or may not become a professor; but in any case you must produce values.”
A child’s first activities take the form of play; play should gradually pass into work by an imperceptible transition, so that the child learns from the very outset to look upon labour, not as a disagreeable necessity or as a punishment, but as a natural and spontaneous expression of faculty. Labour should be a need, like the desire for food and drink; this need must be instilled and developed in the communist school.