La agricultura soviética municipal es de gran importancia por dos razones adicionales:
- La primera de ellas es que ofrece la oportunidad de aprovechar mejor la enorme cantidad de estiércol que se produce en todas las ciudades en forma de basura callejera y doméstica, estiércol de establo y excretas humanas. En la actualidad, la mayor parte de dicho estiércol simplemente se desperdicia.
- La segunda es que facilita una mejor asociación de la industria manufacturera con la agricultura.
El año próximo será posible que una proporción determinada de la población urbana participe (sin interferir con la industria manufacturera) en la producción agrícola, mediante el trabajo en las huertas comerciales a gran escala adyacentes a las ciudades.
Es importante que la agricultura soviética y la horticultura municipal sean algo más que empresas modelo. Deben ayudar decididamente a aliviar la crisis alimentaria.
La experiencia ha demostrado que en la estación más difícil, justo antes de que se cosechen los nuevos cultivos en los distritos rurales y cuando los campesinos no han comenzado o apenas están comenzando a trillar, la situación se ha salvado gracias a la existencia de las haciendas soviéticas.
En los años 1918 y 1919, el primer grano de la nueva cosecha fue proporcionado por las haciendas soviéticas. En el futuro, la importancia de las haciendas soviéticas en este aspecto aumentará considerablemente.
Mediante la utilización de toda la tierra en las haciendas soviéticas, la República Soviética podrá proporcionar alrededor de la mitad del grano necesario para alimentar a los obreros y empleados urbanos. Esto contribuirá en medida notable a reducir la dependencia de la población urbana respecto de los campesinos.