Cualquiera que razone así confunde dos cosas: por un lado, el comienzo de la revolución; por el otro, su carácter, su grado de profundidad.
La revolución comenzó antes en Rusia debido a la inmadurez y debilidad del desarrollo capitalista en ese país. Pero precisamente a causa de esa inmadurez y debilidad, precisamente porque Rusia es un país atrasado donde el proletariado es minoría, donde hay un gran número de pequeños comerciantes, etcétera, nos resulta difícil organizar una economía comunista íntegra.
En Inglaterra la revolución llegará más tarde. Pero allí el proletariado, tras su victoria, organizará el comunismo con mayor rapidez. En Gran Bretaña el proletariado constituye una gran mayoría de la población; los trabajadores están acostumbrados al trabajo colectivo; la producción está altamente centralizada. Por eso la revolución llegará más tarde a Inglaterra, pero por eso mismo, cuando llegue, estará más altamente desarrollada y será más profunda que la nuestra.
Muchas personas han supuesto que el carácter feroz de nuestra guerra civil se debe al atraso de nuestro país, o a ciertos rasgos "asiáticos" peculiares. Los opositores a la revolución en la Europa occidental suelen decir que el "socialismo asiático" florece en Rusia, y que en las tierras "civilizadas" se efectuará un cambio revolucionario sin atrocidades. Obviamente, todo esto es un absurdo. Donde el desarrollo capitalista está muy avanzado, la resistencia de la burguesía será más terca. La intelectualidad (las clases profesionales, los técnicos, los ingenieros gestores, los oficiales del ejército, etc.) está más fuertemente solidarizada con el capital y, por esa razón, es mucho más hostil al comunismo. En tales países, por lo tanto, la guerra civil asumirá inevitablemente una forma más salvaje que en Rusia. El curso de la revolución alemana ha