los trabajadores desean para su hijo una muerte natural y gloriosa. El día en que el Ejército Rojo pueda ser disuelto permanentemente será el día en que se señale la victoria final del sistema comunista.
El Partido Comunista debe dejar bien claro a los soldados del Ejército Rojo que, si ese ejército lograra la victoria sobre los Guardias Blancos del capital, los vencedores serían los soldados del último ejército del mundo.
Pero el partido también debe dejar absolutamente claro a todos los que participan en la edificación del Ejército Rojo, debe convencer a todas las tropas proletarias y campesinas, que los trabajadores solo se han convertido en soldados por un breve espacio de tiempo y debido a una necesidad temporal, que el campo de la producción es el campo natural para sus actividades, que el trabajo en el Ejército Rojo no debe conducir bajo ningún concepto a la formación de ninguna casta permanentemente apartada de la industria y la agricultura.
Cuando comenzó la formación del Ejército Rojo, la creación del ejército que surgió de la Guardia Roja proletaria, los mencheviques y los socialrevolucionarios atacaron encarnizadamente a los comunistas, declarando que estos traicionaban la consigna del armamento general del pueblo y acusándolos de crear un ejército permanente compuesto por una sola clase. Pero el hecho de que la guerra civil no pueda durar eternamente hace obvio que el Ejército Rojo no puede ser un ejército permanente. La verdadera razón por la cual nuestro ejército es un ejército de clase es que la lucha de clases ha llegado al extremo de la mayor acritud. Nadie que no sea un utopista pequeñoburgués, nadie que no sea desesperadamente estúpido, puede oponerse a la existencia de un ejército de clase mientras reconoce la guerra de clases. Es característico que la burguesía, en esta época que ha sobrevenido al arreglo de la guerra mundial, ya no crea necesario, ni siquiera posible,