Todos los miembros de nuestro partido deben estar familiarizados con el programa en todos sus detalles. Constituye la guía más importante para las actividades de cada grupo y de cada miembro individual del partido.
Pues nadie puede ser miembro del partido a menos que haya aceptado el programa, a menos que considere que el programa es sólido. Y nadie puede considerarlo sólido sin conocerlo.
Por supuesto, hay muchas personas que jamás han echado una ojeada al programa, pero que se lanzan a las filas comunistas y juran por el comunismo, simplemente con la esperanza de apañar alguna nadería despreciada o de arreglarse la vida.
No nos sirven semejantes miembros, que no pueden causarnos más que daño.
Sin el conocimiento del programa, nadie puede ser un auténtico comunista bolchevique.
Todo trabajador ruso y campesino pobre inteligente debería familiarizarse con el programa de nuestro partido. Todo proletario no ruso debería estudiarlo, para aprovechar la experiencia de la revolución rusa.
5. El carácter científico de nuestro programa.
Ya hemos dicho que es erróneo inventar un programa sacado de nuestras propias cabezas, y que nuestro programa debe ser tomado de la vida. Antes de la época de Marx, quienes representaban los intereses de la clase trabajadora solían trazar cuadros fantasiosos de un paraíso futuro, sin molestarse en preguntarse si este paraíso podría alcanzarse jamás, y sin ver el camino correcto que debían seguir los obreros y los campesinos.