Por otra parte, mediante una propaganda intensificada entre los padres, el partido debe superar los prejuicios burgueses y pequeñoburgueses acerca de la necesidad y superioridad de la educación en el hogar. Aquí la propaganda teórica debe verse reforzada por el ejemplo de las instituciones educativas mejor dirigidas del Poder Soviético. Demasiado a menudo, el estado insatisfactorio de los hogares, las cunas, los jardines de infancia, etc., disuade a los padres de confiarles a sus hijos. Debe ser tarea del Partido Comunista, y en especial de las secciones de mujeres, inducir a los padres a luchar por la mejora de la educación social, no manteniéndose al margen de ella, sino enviando a sus hijos a las instituciones apropiadas y ejerciendo el control más amplio posible sobre ellas a través de las organizaciones de padres.
80. La Escuela del Trabajo unificada.
Las instituciones preparatorias son para los niños de hasta siete años.
A partir de esa edad, la educación y la instrucción deben llevarse a cabo en la escuela, no en el hogar.
- La educación debe ser obligatoria, lo que marca un gran avance respecto a la época zarista.
- Debe ser gratuita, y esto también marca un gran avance, ya que incluso en los países burgueses más progresistas solo la educación elemental es gratuita.
- La educación está abierta naturalmente a todos, pues los privilegios educativos y culturales de grupos especiales de la población han sido abolidos ahora.
- Se pone a disposición de todos los niños, desde los siete hasta los diecisiete años, una educación universal, igualitaria y obligatoria.
La escuela debe ser unificada. Esto significa, ante todo, que debe abolirse la segregación de los sexos en la escuela, que los niños y las niñas deben ser educados juntos, que debe haber coeducación.