93. La expropiación de la burguesía y la nacionalización proletaria de la gran industria.
La tarea primordial del proletariado, y del Poder soviético como instrumento de la dictadura proletaria, consistía en arrebatarle los medios de producción a la burguesía o, según reza la fórmula, en expropiar a la burguesía.
Es evidente que no se trataba de expropiar a la pequeña industria ni a la producción artesanal, sino de apoderarse de los medios de producción que se hallaban en manos de los grandes capitalistas, de establecer la gran industria sobre una nueva base y de organizarla de acuerdo con nuevos principios.
¿Cómo podía el Poder soviético llevar a cabo estas tareas?
En la primera parte aprendimos que el proletariado no debe intentar dividir las fábricas y los talleres, ni debe saquearlos, sino que debe emprender la organización social y cooperativa de la producción. Obviamente, en la época de la dictadura proletaria solo hay un modo de hacer esto, a saber, mediante la nacionalización proletaria, por la cual entendemos la transferencia de todos los medios de producción, distribución y cambio a manos del Estado proletario, la mayor y más poderosa de las organizaciones de la clase trabajadora.
Debemos evitar cuidadosamente confundir la nacionalización de la producción bajo el régimen burgués con la nacionalización de la producción bajo el régimen proletario. Nacionalización significa “transferencia a manos del Estado”. Pero quien habla del Estado sin cualificación, y sin inquirir si el Estado es un Estado