Ocurre aquí lo mismo que en todas las demás esferas de la vida. Según la teoría burguesa, el patrono y el empleado son iguales en la sociedad capitalista, puesto que existe el «contrato libre»: * el empleador ofrece trabajo; * el trabajador es libre de aceptarlo o rechazarlo. ¡Así es sobre el papel! En la realidad de los hechos, el patrono es rico y está bien alimentado; el trabajador es pobre y tiene hambre. Debe trabajar o perecer de hambre. ¿Es esto igualdad? > No puede haber igualdad entre ricos y pobres, por mucho que lo declare la palabra escrita. Por esta razón, en el régimen capitalista, la «libertad» tiene
En la República Soviética, en cambio, la libertad existe realmente para la clase trabajadora. Existe porque es una libertad que puede traducirse al reino de los hechos.
Citemos la constitución de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (Parte II, Capítulo 5).
“14. A fin de garantizar a los trabajadores la libertad real de expresión de opiniones, la República Socialista Federativa Soviética de Rusia abole la dependencia de la prensa respecto al capital y pone en manos de la clase trabajadora y de los campesinos pobres todos los medios técnicos y materiales para la publicación de periódicos, folletos, libros y todos los demás productos de la imprenta, y asegura su libre distribución por todo el país.
“15. Con el fin de garantizar a los trabajadores el derecho efectivo de reunión, la República Socialista Federativa Soviética de Rusia otorga a todos los ciudadanos de la República Soviética el derecho irrestricto de