Por consiguiente, la tarea del Partido Comunista consiste en hacer todo lo posible por establecer un sistema de agricultura más perfecto, un sistema comunista que sea capaz de liberar a nuestra población rural del despilfarro bárbaro de energía que se produce en el actual sistema de agricultura en miniatura; de salvar a Rusia del agotamiento bárbaro del suelo que se está produciendo ahora; de los métodos bárbaros y asiáticos de ganadería; de los métodos bárbaros de la cocina individual.
¿Cómo logrará el Partido Comunista este gran objetivo? Hay varias líneas de avance. Consideremos primero la más rápida.
106. La agricultura soviética.
Cuando las propiedades de los terratenientes fueron confiscadas por los campesinos a finales del año 1917, había entre estas propiedades muchas en las que existían granjas modelo, donde había ganado de pedigrí y donde se utilizaba maquinaria agrícola moderna.
Algunas de estas granjas, de las que los sóviets se hicieron cargo con prontitud, se salvaron de la destrucción y han llegado a ser conocidas como granjas soviéticas.
Además, pasaron a formar parte del sistema de la agricultura soviética ciertas propiedades que no pudieron ser totalmente distribuidas entre los campesinos porque estos ya tenían tanta tierra como podían trabajar.
Las granjas soviéticas son las únicas en las que se puede llevar a cabo una agricultura de modelo socialista a gran escala, con todas sus ventajas.
Solo por medio de las granjas soviéticas podemos demostrar a los campesinos las ventajas de la agricultura colectiva a gran escala.
En las granjas soviéticas podemos introducir una rotación adecuada de cultivos y dar pruebas prácticas de todos los inconvenientes del sistema de trienio.