y reducir el poder de los terratenientes. Nadie soñaba entonces con que fuera posible realizar el dominio de los obreros de una vez por todas, o despojar inmediatamente a la burguesía de sus fábricas y talleres. Tal era nuestro viejo programa del año 1908.
3. ¿Por qué fue necesario elaborar un nuevo programa?
Medió un período considerable entre 1908 y la revolución de 1917, y durante este tiempo las circunstancias cambiaron profundamente.
En Rusia, la gran industria avanzó a pasos agigantados y, concomitantemente, se produjo un gran aumento en el número de integrantes de la clase trabajadora. Ya en la revolución de 1905, los trabajadores demostraron su fuerza.
Para la época de la segunda revolución (1917), se había vuelto evidente que la victoria de la revolución solo podía lograrse mediante la victoria de la clase trabajadora. Pero en 1917 la clase trabajadora no podía conformarse con aquello que la habría satisfecho en 1905.
Los trabajadores habían madurado ya tanto que era inevitable que exigieran la toma de las fábricas y talleres, el derrocamiento de los capitalistas y el establecimiento del poder de la clase obrera. Es decir, desde la formulación del primer programa se había producido en Rusia un cambio fundamental en las condiciones internas.
Aún más importante es que, de igual manera, se había producido un cambio en las condiciones externas. En el año 1905, la «paz y la tranquilidad» imperaban en toda Europa. En el año 1917, ninguna persona inteligente podía dejar de ver que la guerra mundial estaba conduciendo a la revolución mundial.