ventajoso llegar a un acuerdo con la iglesia, comprar sus oraciones en favor de la lucha contra el socialismo, utilizar su influencia sobre las masas incultas para mantener vivas en sus mentes las formas de sumisión servil al Estado explotador («Todo poder viene de Dios»).
La obra que la burguesía, en su lucha con la iglesia, había dejado inconclusa, fue llevada a término por el Estado proletario.
Uno de los primeros decretos del Poder Soviético en Rusia fue el decreto relativo a la separación de la iglesia del Estado.
- Todas sus propiedades territoriales fueron arrebatadas a la iglesia y entregadas a la población trabajadora.
- Todo el capital de la iglesia pasó a ser propiedad de los trabajadores.
- Las subvenciones que se habían asignado a la iglesia bajo el régimen zarista fueron confiscadas, a pesar de que estas subvenciones se habían mantenido alegremente bajo la administración del «socialista» Kerenski.
La religión se ha convertido en un asunto privado de todo ciudadano.
El Poder Soviético rechaza toda idea de utilizar la iglesia de cualquier manera como medio para fortalecer el Estado proletario.
91. Separación de la Escuela de la Iglesia.
La asociación de la propaganda religiosa con la instrucción escolástica es la segunda arma poderosa empleada por el clero para el fortalecimiento del régimen eclesiástico y para aumentar la influencia de la iglesia sobre las masas. El futuro del género humano, su juventud, está confiado a los sacerdotes. Bajo los zares, el mantenimiento del fanatismo religioso, el