# Operaciones Estratégicas en Montaña.
Un país montañoso se presenta, en las combinaciones de la guerra, bajo cuatro aspectos diferentes. Puede ser el teatro entero de la guerra, o puede ser tan solo una zona; puede ser montañoso en toda su extensión, o puede haber una línea de montañas de la cual, al emerger, el ejército pueda desembocar en llanuras grandes y ricas.
Si se exceptúan Suiza, el Tirol, las provincias nóricas, algunas partes de Turquía y Hungría, Cataluña y Portugal, en los países europeos las montañas se hallan en cordilleras aisladas.
En estos casos no hay más que un desfiladero difícil que cruzar; un obstáculo temporal que, una vez superado, resulta más una ventaja que un inconveniente.
De hecho, una vez cruzada la cordillera y trasladada la guerra a las llanuras, la cadena de montañas puede considerarse como una base eventual, sobre la cual el ejército puede replegarse y encontrar un refugio temporal. La única precaución esencial que debe observarse es no permitir que el enemigo se le anicipe al ejército en esta línea de retirada.
La parte de los Alpes situada entre Francia e Italia, y los Pirineos, (que no son tan altos, aunque igualmente anchos,) son de esta naturaleza. Las montañas de Bohemia y de la Selva Negra, y los Vosgos, pertenecen a esta clase.
En Cataluña las montañas cubren todo el país hasta el Ebro: si la guerra se limitara a esta provincia, las combinaciones no serían las mismas que si no hubiera más que una línea de montañas.