Alguien dijo: «Yung es verdaderamente virtuoso, pero no es hábil con su lengua».
El Maestro dijo: «¿De qué sirve tener la lengua lista? Quienes salen al encuentro de los hombres con agudeza de palabras por lo general se atraen el odio. No sé si es verdaderamente virtuoso, pero ¿por qué habría de mostrar presteza en la lengua?».