El duque de Sheh le preguntó a Tsze-lû acerca de Confucio, y Tsze-lû no le respondió.
El Maestro dijo: «¿Por qué no le dijiste: "Es simplemente un hombre que, en su ansiosa búsqueda [de conocimiento], se olvida de comer; que, en la alegría de alcanzarlo, olvida sus pesares, y que no se percata de que la vejez se le viene encima"»?