Fan Ch’ih preguntó en qué consistía la sabiduría. El Maestro dijo: «Entregarse con diligencia a los deberes que se deben a los hombres y, aun respetando a los seres espirituales, mantenerse alejado de ellos, puede llamarse sabiduría».
Preguntó acerca de la perfecta virtud. El Maestro dijo: «El hombre virtuoso hace de la dificultad a superar su primera ocupación, y del éxito solo una consideración posterior; esto puede llamarse perfecta virtud».