El Maestro dijo:
«Aunque un hombre sea capaz de recitar las tres odientas odas, si al encomendársele un cargo gubernamental no sabe cómo actuar, o si al ser enviado a cualquier región en misión oficial no puede dar sus respuestas sin ayuda, a pesar de la extensión de su aprendizaje, ¿de qué utilidad práctica es?».