El Maestro dijo: «¡Ahí está Yung! Él bien podría ocupar el puesto de un príncipe».
Chung-kung preguntó por Tsze-sang Po-tsze. El Maestro dijo: «Puede pasar. No le importan los pequeños detalles».
Chung-kung dijo: «Si un hombre atesora en su interior un sentimiento reverencial de la necesidad de prestar atención a los asuntos, aunque sea indulgente en los pequeños detalles en su gobierno del pueblo, eso puede tolerarse. Pero si atesora en su interior ese sentimiento de indulgencia y además lo lleva a la práctica en su actuación, ¿no es un modo de proceder tan indulgente excesivo?».
El Maestro dijo: «Las palabras de Yung son correctas».