Fan Ch’ih preguntó acerca de la benevolencia. El Maestro dijo: «Consiste en amar a todos los hombres».
Preguntó acerca del saber. El Maestro dijo: «Consiste en conocer a todos los hombres».
Fan Ch’ih no comprendió inmediatamente estas respuestas.
El Maestro dijo: «Emplea a los rectos y haz a un lado a los torcidos; de esta manera, los torcidos pueden llegar a ser rectos».
Fan Ch’ih se retiró y, al ver a Tsze-hsîâ, le dijo: «Hace un momento tuve una entrevista con nuestro Maestro y le pregunté acerca del saber. Él dijo: "Emplea a los rectos y haz a un lado a todos los torcidos; de este modo, los torcidos llegarán a ser rectos". ¿Qué quiso decir?».
Tszé-hsîâ dijo: «¡Verdaderamente rica es su sentencia!
“Shun, estando en posesión del reino, seleccionó de entre todo el pueblo y empleó a Kâo-yâo, por lo cual todos los que carecían de virtud desaparecieron. T’ang, estando en posesión del reino, seleccionó de entre todo el pueblo y empleó a Î Yin, y todos los que carecían de virtud desaparecieron”.