El Maestro dijo: «Yû, ¿has oído las seis palabras a las que van unidas seis obscuridades?». Yû respondió: «No las he oído».
«Siéntate, y te los contaré.
“El amor a la benevolencia sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a una simplicidad necia.
El amor al saber sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a la dispersión mental.
El amor a la sinceridad sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a un desprecio perjudicial de las consecuencias.
El amor a la franqueza sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a la grosería.
El amor a la audacia sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a la insubordinación.
El amor a la firmeza sin el amor al aprendizaje conduce, por la ofuscación, a una conducta extravagante”.