Cuando se disponía a subir a su carruaje, se quedaba derecho, sosteniendo la correa.
Cuando iba en el carruaje, no volvía la cabeza del todo, no hablaba con precipitación, no señalaba con las manos.
Cuando se disponía a subir a su carruaje, se quedaba derecho, sosteniendo la correa.
Cuando iba en el carruaje, no volvía la cabeza del todo, no hablaba con precipitación, no señalaba con las manos.